Saturday, July 5, 2008

WALL-E :: I want to hold your hand

Desperte escuchando I want to hold your hand de los Beatles. O tal vez lo soñé... Pero lo ubico perfecto: un pedazo de mi memoria me dice haber cantado en mi mente -envuelta en las tibias cobijas de mi cama- esa parte que dice: and when I touch you I feel happy inside, it's such a feeling that my love, I can't hide, I can't hiiiiiide...

Y sin tener mucho detalle de la película, fui a ver Wall-E, cuya historia gira en torno al deseo de Wall-E, de tomar la mano de Eve, una extraordinaria robot extraterrestre, que está programadísima para cumplir su misión.



Jamás he creido en las coincidencias.

En cada frame de la película, fui recordando lo lindo y poderoso que ha sido el amor conmigo. Es una fuerza motivadora que me ha permitido soñar más y más alto, conocer lugares distantes, cumplir metas escolares, profesionales, deportivas, y familiares... Si yo no me hubiera enamorado, hoy no sabría jugar tenis, ni podría correr 10kms seguidos... Tampoco sabría hacer sushi, hablar en público, escribir más o menos bien o entender y hacerme entender en francés. Jamás me habría aprendido los Core Values de Accenture. No habría leido la Biblia las 3 ó 4 veces que lo hice de tapa a tapa. Tendría mil kilos encima. No habría conseguido los cientos de miles de pesos en patrocinios para eventos del Tec. Seguiría siendo tan inmadura como lo fui a los 17 años. Y entre otras cosas más, nunca, pero nunca me hubiera dado cuenta que el mojito es un elixir de los dioses.

Uno de mis textos favoritos dice que "los hombres están equivocados al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse". Creo que eso explica muchos de mis recientes achaques, porque de un tiempo a la fecha, el tema ha sido algo que he preferido evitar. Quizá porque hoy, me resulta más fácil y menos arriesgado. Y porque es más grande el deseo de saber que he hecho que alguien sienta una motivación similar.

Now let me touch your hand
I want to hold your hand

Friday, July 4, 2008

El vecino del estacionamiento

Llegué al estacionamiento.
Me bajé del coche.
Abrí la reja.
Me subí al coche.
Metí mi auto.
Me percaté que había entrado el vecino aprovechado que siempre deja la reja abierta y sale huyendo rápidamente para que alguien más la cierre.
Me apuré para aplicársela y, que esta vez, justamente le tocara cerrar.
Salí del estacionamiento despidiéndome de él con una sonrisa un tanto hipócrita.
Caminé hacia mi edificio.
Y me di cuenta que no traía mi bolsa.


Tuve que cerrar yo la reja.

Wednesday, July 2, 2008

Se nos adelantó Margarita

He llegado a casa. Estoy cansada, me duele la espalda y todavía tengo mucho qué hacer del trabajo. Pero prefiero empezar escribiendo esto, que ese obligado documento que sé, alguien leerá y firmará por pura necesidad.

Hoy, en medio de una junta tediosísima, recibí una llamada de mi mami. Con un fondo silencioso, la escuché decir: "Se nos adelantó Margarita"... Sentí cómo se apagaba algo que llevaba dentro de mí... y como se estremecía mi alma.

Margarita era nuestra vecina del primer piso. La recuerdo detrás de la ventana de su sala, la que daba a la entrada del edificio. Siempre que llegaba me saludaba... Siempre que me quedaba sin llaves me dejaba estar en su casa... Siempre que mi mamá no estuvo para recibirme en la parada del camión de la escuela, sabía que podía contar con ella. Recuerdo con mucho cariño el par de paseos que dimos tomadas del brazo.

Su despedida me hizo pensar tanto e intermitentemente, concluyendo que la muerte, desde hace tiempo, es mi mejor amiga...

Es aquella que me mantiene atenta a cada momento, despierta a cualquier sentimiento o emoción. Es la que, en esos ataques de miedo e incertidumbre, me da una palmada en el hombro para continuar, para atreverme, para no flaquear... Es la que me dice al oido "anda, dile que lo quieres... que no sabes si pronto ya no tendrás oportunidad" Es la que me motiva a arreglar las peleas antes que se ponga el sol. Es esa buena amiga que cuando desesperadamente le he pedido que me lleve, "no me deja manejar"... Es la que llegará inesperada y oportuna. Y la que me llevará a ese lugar que imagino hermoso, esperando a la gente que amo o recibiéndome al entrar, un lugar abundante de amor, justicia y paz...