Sunday, September 27, 2009

Vuelve a mí, sólo eso te pido

A veces miro el cielo, cuento las estrellas y me pregunto si tú en algún lugar, en ese mismo momento estarás haciendo lo mismo. A veces observo los rayos del sol cuando atraviesan las hojas de los árboles mientras el viento los mueve de un lado a otro… A veces me despierto con los ojos mojados y los huesos adoloridos de tanto recordarte. Y a veces abrazo tu recuerdo y me aferro a él cuando me faltan fuerzas. A veces espero verte, en cualquier lugar, bajo cualquier luz… Pero siempre, siempre pienso en ti.

No me imagino la vida de alguien sin que haya sido transformada por la vida de otro alguien. Yo no imagino mi vida sin Mosh.

No… no hace falta vivir mil años con alguien que te va a transformar. Sólo bastan unos instantes que se guardan por siempre “como una bolsita de pequeños diamantes”, todos ellos valiosos, todos ellos importantes.

Mosh llegó a mi vida en una etapa en la que yo no era suficientemente madura y carajo... lo perdí. Pero a pesar de las broncas que hubo entre nosotros, hubo cosas muy lindas, como los puntos en común, el que pensara que yo era la panacea de la mujer o que ambos podíamos completar la frase del otro antes que la terminara. Era algo así como un enlace cósmico, como si fueramos almas gemelas. La huella que él dejó en mi vida, nadie me la podrá quitar. Nunca.

Me encantaba hablar con él… siempre tenía algo que enseñarme. Me gustaba la manera en que me miraba, me gustaba ver mi reflejo en sus ojos, me gustaban las comisuras de sus labios, sus cejas, su nariz y sus manos. Y también me gustaba su acento, lo educado que era, la serenidad y la soledad que había en su expresión, su risa, sus gustos musicales, su pasión por la lectura... Pero sobre todo me gustaba porque sentía que él era una parte de mí y yo una parte de él.

Pero Mosh ya no está conmigo…

“Una cosa debes saber: pese a tu larga ausencia, en tal alta estima tengo la feliz relación que existe entre nosotros, que nunca te ocultare un solo pensamiento. No permitas que esos temores te angustien. Has de saber que considero una obligación mutua, una deuda que tenemos el uno con el otro, comunicarnos en un espíritu de total franqueza y sinceridad. Mantengamos siempre nuestros corazones abiertos.”
-Monte Frio, Charles Frazier

“-Quizá nunca volvamos a hablar y no permitiré que ese comentario quede en lugar de la verdad. Te resistes a admitirlo, pero ayer viniste con ciertas expectativas, y no se realizaron. En gran medida porque yo no obré como el corazón me pedía, sino al contrario. Ahora lo lamento. Y actuaría de manera muy distinta de volver atrás y rectificar. “
-Monte Frio, Charles Frazier

“La mente no retiene los detalles del dolor de la misma manera que recordamos la felicidad. Es un don de Dios, una señal de su amor por nosotros.”
-Monte Frio, Charles Frazier

“Entró a la casa, cogió la escribanía portátil y un candil y regresó a la silla de campaña. Mojó la plumilla en el tintero, se sentó y miró fijamente el papel hasta que se secó la tinta en la plumilla. No se le ocurría una sola frase que no se le antojara a pura pose o ironía. Limpió la plumilla con un secador, la introdujo nuevamente en el tintero y escribió “Vuelve a mí, sólo eso te pido”. Firmó, dobló la hoja y anotó en el sobre la dirección del hospital de la capital del Estado. Se abrigó bien con las mantas y poco después la venció el sueño.”
-Monte Frio, Charles Frazier

“Lo que has perdido nadie te lo devolverá. Se ha perdido para siempre. Sólo te quedan cicatrices para señalar el vacío. Sólo puede elegirse entre seguir adelante o no. Pero si sigues adelante, debes saber que llevarás contigo tus cicatrices.”
-Monte Frio, Charles Frazier

I will not leave Cold Mountain. My last thread of courage is to wait... for you.
-Cold Mountain, la película

If you are fighting, stop fighting. If you are marching, stop marching. Come back to me. Come back to me is my request.
-Cold Mountain, la película

I count the number of words that have passed between us, Inman and me--not very many. But I think about it.
-Cold Mountain, la película

But then who will be waiting for you?
-Cold Mountain, la película

Vuelve a mí Mosh, sólo eso te pido…

Sunday, September 6, 2009

Como veía que resistía...

Muchos de nosotros en varios momentos de nuestra infancia fuimos obligados a cantar "un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña"... Ya sea por pasar el rato, por aprender a contar o porque alguien más empezaba a cantarla y se nos pegaba. En mi caso, esa canción se volvió un clásico de por vida.

Hace tiempo, manejando por Constituyentes de regreso a casa, adopté una enseñanza contenida en tan entrañable canción. Y es que, en una etapa en la que siento que hago malavares con diferentes áreas y retos de mi vida (personal, familia, trabajo), entiendo el poder de hacer las cosas poco a poco. Aquí es donde entran los elefantes, animales que, he de confesar, me fascinan.

La canción dice así:

Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fueron a llamar a otro elefante.
Dos elefantes se columpiaban sobre la tela de una araña, cómo veían que resistía fueron a llamar a otro elefante.
se columpiaban sobre la tela de una araña, cómo veían que resistía fueron a llamar a otro elefante.


Y así sucesivamente.

Mi reflexión es que a veces queremos comernos al mundo de un gran bocado, abrazarlo con nuestros pequeños brazos, conquistarlo en el menor tiempo posible y con un despliegue insano de fuerza, volviéndonos extremadamente complejos y ocupados... Pero tal vez los elefantes nos enseñan que hay que subir nuestros asuntos uno por uno a la tela y si ves que resiste, puedes subir otro. Pienso que es hasta que conquistaste algo, lo dominaste, lo manejaste y te sientes seguro y cómodo con lo que traes cargando que debes considerar dar otro paso... En otras palabras "ir a llamar a otro elefante".

DIEZ elefantes se columpiaban sobre la tela de una araña...


Wednesday, January 21, 2009

El efecto "limpiarse la nariz"

Tengo una alergia constante a no se qué y cada día amanezco con una severa acumulación mucosa dentro de mis contenedores mucosos.

Por lo mismo, me limpio la nariz constantemente, sobre todo en las mañanas y en momentos aleatorios del día, experimento una picazon que me obliga a restregar mi nariz.

Pero, visto desde fuera, pareciera que estoy sacudiéndome algún resto mucoso. Así que, cuando estoy acompañada, mi acompañante cree que estoy enviando un mensaje tipo "no manches, tienes un mega moco multicolor colgando de tu nariz y debes quitártelo ahora o UNA CIVILIZACIÓN EXTRATERRESTRE NOS ELIMINARÁ en-este-ins-tan-te". Inmediatamente, mi acompañante lleva alguna de sus manos a la nariz y se la sacude. Es tan mágico como la sincronización de un ballet ruso.

Y por supuesto que me da risa... pero después de varias situaciones parecidas, encuentro interesante que, cuando alguien ve que otro alguien está haciendo algo bueno por su aspecto y su vida, tal vez la reacción más institiva sea IMITARLO.

La naturaleza es sabia.

Sunday, January 18, 2009

Correr.

Correr me gusta mucho. Es de las cosas que me enseñó e inculcó mi papá y que siempre le agradeceré. Hemos recorrido varios kilómetros hombro a hombro con él enseñándome a respirar y motivándome a llegar a alguna meta o a dar una vuelta más.

De hecho, tengo el orgullo de tener por padre a un súper hombre que ha corrido muchos maratones y quien logró su mejor tiempo en el famosísimo Maratón de Nueva York en Noviembre de 1993.

La única hija que sigue su legado deportivo, soy yo y aunque mi cuerpo sea todo menos atlético, cada que puedo, me pongo mi pants, tennis y salgo a retozar a los árboles. Y si no hay árboles, me voy a la caminadora o al cemento o donde pueda recorrer al menos un par de kilómetros en compañía de mi misma y de mis pensamientos. Porque correr es para mí, además de un buen ejercicio, una terapia mágica que me permite arreglar mis directorios cerebrales para bien: buenas rolas, un paisaje lindo, algunos hombres de buen ver y poco a poco uno se va desintoxicando de pensamientos malvibrosos. Escucho desde el "ilarilarié" hasta un tango en versión lounge que me pone el ego en el cielo.

Cuando corro, veo a todo tipo de personajes: la niña súper bien que corre en ropa entallada y todos la voltean a ver, el sujeto hiper fresa que porta sus atuendos de marca y diseñador, el don entrado en años que lleva toda la vida corriendo, las sujetas que tienen traseros de 1.5 metros por lado pero que igual se dan una ayudadita yendo a caminar, el típico que corre de harina y de a huevo y que siempre lleva una playera diferente por cada carrera en la que ha participado, los quépedo que corren con zapatos o_O los mega losers que van en bikers y tanga a exhibir sus miserias y sus panzas y los bombonsotes a quienes no les sube muy bien el agua al tinaco pero que tienen, por cada grado de estupidez, un precioso músculo en su cuerpo. Oh sí.

También hay diferentes tipos de desempeño, he de decirles: por un lado están los que de verdad tienen una condición física admirable que calientan, saben controlar su respiración, entrenan frecuentemente y corren grandes velocidades en periodos cortos de tiempo. La neta wow.

Por otro lado, están los que llegan súper fregones corriendo rapidísimo, tratando de impactar a los demás pero que después del kilometro y cachito ya escupieron todo su pulmón derecho porque el izquierdo no lo saben usar.

También están los que corren despacito pero se dan sus varias vueltas. Así pian pianito. Creo que a este grupo pertenezco yo.

También hay una clasificación muy rara: esos que corren como liebres 10 metros y se avientan 200 metros caminando, repitiendo el ciclo un par de veces. Aquí generalmente caen ciertas mujeres y los ñoños con doble llanta de refacción trasera.

Y así... hay de todo en la viña del señor. Pero creo que lo más importante es la competencia que tienes contigo mismo y las maneras en que puedes utilizar a los demás para ser mejor. A veces veo que voy a alcanzando a otro corredor y me pongo la meta "voy a rebasarlo", otras veo que alguien me rebasa y digo "voy a hacer que me jale" y procuro acelerar el paso para ir cerca de él o ella. Y cuando de plano no puedo correr así tan velozmente, pienso que algún día lo podré hacer.

Es todo un conjunto de estrategias los que debes utilizar: no poner los ojos en ti mismo sino en tu objetivo, aprender a respirar, aprovechar las bajadas, mantener el ritmo en las subidas, concentrarte y disfrutarlo porque al final, eso es lo que te motiva a volver a subirte a tus pies otra vez para un nuevo recorrido.

Wednesday, January 7, 2009

Nizinad

Tal vez yo soy la persona de quien menos esperas.

Tal vez soy la peor persona que conoces.

Tal vez yo sea también a quien más tratas de evitar.

Y lo entiendo.


Es sólo que, pienso en ti... Me pregunto qué harás, cómo estarás, qué comeras...

Te imagino riendo.

Te recuerdo cuando todavía me querías.

Te pienso frecuentemente, constantemente.

Me pregunto si hay una manera de regresar al pasado y corregir.

Creo que de las pocas cosas que me arrepiento en la vida es haberte perdido.

Hoy como quisiera decirte a la cara "perdóname".

Y que tú me perdonaras.

O simplemente mirarte a los ojos.

Y dejarte ir.

Pero ten por seguro pequeñito, que siempre, siempre te voy a querer.

Y desde lejos, desde la vida y hasta en mi muerte, te cuidaré.



I know I'll see you again
Whether far or soon.
But I need you to know that I care,
And I miss you.