Sunday, September 6, 2009

Como veía que resistía...

Muchos de nosotros en varios momentos de nuestra infancia fuimos obligados a cantar "un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña"... Ya sea por pasar el rato, por aprender a contar o porque alguien más empezaba a cantarla y se nos pegaba. En mi caso, esa canción se volvió un clásico de por vida.

Hace tiempo, manejando por Constituyentes de regreso a casa, adopté una enseñanza contenida en tan entrañable canción. Y es que, en una etapa en la que siento que hago malavares con diferentes áreas y retos de mi vida (personal, familia, trabajo), entiendo el poder de hacer las cosas poco a poco. Aquí es donde entran los elefantes, animales que, he de confesar, me fascinan.

La canción dice así:

Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fueron a llamar a otro elefante.
Dos elefantes se columpiaban sobre la tela de una araña, cómo veían que resistía fueron a llamar a otro elefante.
se columpiaban sobre la tela de una araña, cómo veían que resistía fueron a llamar a otro elefante.


Y así sucesivamente.

Mi reflexión es que a veces queremos comernos al mundo de un gran bocado, abrazarlo con nuestros pequeños brazos, conquistarlo en el menor tiempo posible y con un despliegue insano de fuerza, volviéndonos extremadamente complejos y ocupados... Pero tal vez los elefantes nos enseñan que hay que subir nuestros asuntos uno por uno a la tela y si ves que resiste, puedes subir otro. Pienso que es hasta que conquistaste algo, lo dominaste, lo manejaste y te sientes seguro y cómodo con lo que traes cargando que debes considerar dar otro paso... En otras palabras "ir a llamar a otro elefante".

DIEZ elefantes se columpiaban sobre la tela de una araña...


No comments: